Por Manuel Rodríguez Arias (@manuelroarias)
No hace falta recordar que todo tiene un principio y un fin, en todos los órdenes de la vida, y si en la vida biológica los nacimientos no siempre tienen lugar cuando se desean, los fallecimientos (salvo suicidios o enfermedades terminales) suelen ocurrir inesperadamente e incluso inoportunamente, en la vida de las organizaciones sociales (instituciones públicas, partidos políticos, clubes deportivos, etc.) todos los cargos de las mismas comienzan sus mandatos (nacimiento) de forma voluntaria porque la decisión de presentarse a los mismos es libre y meditada y terminan sus mandatos (fallecimiento) no siempre voluntariamente, ya que mientras que algunos saben cuándo deben dejarlo, existen otros que pretenden prolongar sus mandatos más tiempo de lo aconsejable, viéndose en la triste situación de tener que dejar sus cargos de mala manera, ya sea por perder unas elecciones, ya sea por obligación legal tras ser inhabilitados en sentencias, ya sea por perder la confianza de quienes les eligieron o ya sea tras ser rechazada su gestión de modo clamoroso por quienes debe representar.
Pues bien, en NUESTRA querida Deportiva lo que está ocurriendo es que José Fernández Nieto, Silvano, tras más de 16 años en el cargo de presidente del club, no ha sabido apreciar que su hora ha llegado y que debe abandonar inmediatamente la presidencia del club y dejar paso a otro equipo directivo, encabezado por una persona nueva en todos los aspectos; es decir, sin pasado en el club, serio, con muchas ganas, energías renovadas y, sobre todo, con profesionalidad y dedicación al club, que éste sea lo más importante para él, por encima de sus intereses personales y profesionales.
Antes de que los palmeros, que tanto daño están haciendo a este club (como sucede con todos los pelotas acríticos), se escandalicen y se pongan a rezar treinta padrenuestros y sesenta avemarías, conviene desterrar tres tópicos que me canso de ver y oír tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación (todos éstos con un miedo reverencial hacia Silvano por intereses comerciales e incluso personales). En primer lugar, te dicen que gracias a este prohombre estamos donde estamos, frente a esta afirmación cabe decir que actualmente no estamos nada bien (según desarrollaré más adelante) y que una buena gestión del pasado no implica que ese crédito sea ilimitado en el tiempo, el mundo del fútbol está plagado de ejemplos, desde futbolistas como Di Stéfano, al que Santiago Bernabéu le dijo que ya no tenía sitio en el Real Madrid, hasta presidentes como Augusto César Lendoiro, que pese a llevar al Deportivo de La Coruña a lo más alto de su historia se vio obligado a salir de ese club por la puerta de atrás porque su decadente gestión estuvo a punto de hacerlo desaparecer. Otro tópico es afirmar que este no es el momento oportuno, cuando en realidad para ellos nunca es el momento oportuno para criticar a su ídolo con pies de barro, ya que si lo criticas durante la competición te dicen que hay que esperar a junio para hacer balance, pero si lo criticas en junio te argumentan que lo pasado ya es pasado y borrón y cuenta nueva, y que de lo que se trata de es de remar todos juntos y mirar hacia el futuro, que es muy negativo un vacío de poder y tal y cual; frente a esto, lo que yo digo es que cada hora que se pase con Silvano al frente del club más difícil será la recuperación y buscar soluciones al caos actual, estamos perdiendo un tiempo precioso y existen varias posibilidades para el relevo, como la entrada de un grupo inversor que se haga con el control accionarial (eso sí, comprando las acciones a un precio razonable, no pidiendo el triple del precio pagado en su día, o con una ampliación del capital social), cambiando los miembros del actual Consejo de Administración sin cambios accionariales de momento o dejar la gestión del club a unos gestores profesionales que reconduzcan la actual situación. Y el tercer tópico es oír que como estamos ante una SAD, los aficionados y pequeños accionistas tenemos que soportar todo lo que diga o haga Silvano y aceptar sin rechistar todas y cada una de sus decisiones, que para eso supuestamente tiene la mayoría de las acciones. Para empezar, este señor no es el máximo accionista, otra cosa es que pueda tener el control de una mayoría accionarial con la suma de sus acciones y las de otros socios (desconozco si existe un pacto formal de sindicación de acciones, dado el oscurantismo reinante en este club). Pero más allá de todo esto, los que efectúan estas afirmaciones (con el claro propósito de rehuir el debate sobre la actual gestión de Silvano) olvidan que un club de fútbol no es como las demás empresas al uso, pues tiene su propia idiosincrasia, siendo el factor diferencial la afición, la masa de aficionados que recientemente ha provocado cambios en las presidencias de clubes como el Real Oviedo o el Real Zaragoza, por poner tan solo dos ejemplos. Y a estas alturas, todos sabemos que nuestro actual presidente tiene pánico a una pitada en su contra por la afición de El Toralín; por ello, cesó inmediatamente al ínclito del Panadero, como antes lo hizo con José Carlos Granero, Ángel Viadero y Pichi Lucas, pues sabía que el siguiente en ser pitado iba a ser él mismo.
Bien, superados los anteriores topicazos vamos a analizar someramente cuál es la situación de NUESTRA querida Deportiva. En mi opinión, sólo se salva el capítulo económico, y más concretamente que no exista deuda alguna con las Administraciones Públicas, empleados del club y jugadores, teniendo una pequeña deuda con los bancos, como todas las empresas la tienen; sin embargo, habría que efectuar dos matizaciones: las cuentas del club no están mínimamente explicadas, siendo las Juntas de Accionistas una auténtica vergüenza (duran 10 minutos escasos) y existen gastos no justificables (como determinados sueldos y contrataciones). En todos los demás capítulos del club, llevamos todo un año de suspenso total y absoluto. Empecemos por el capítulo más importante: el deportivo. El descenso a Segunda B consumado el pasado 4 de junio fue el más bochornoso de la historia de la Deportiva y digo esto porque, a diferencia de otros descensos dolorosos, en el descenso ocurrido hace dos meses y veintiséis días no existió la excusa de la falta de medios, no éramos ni mucho menos uno de los cuatro equipos más modestos de la categoría, salvándose equipos con menos presupuesto como la S. D. Huesca y equipos con un presupuesto similar. En realidad, el discurso del club humilde hace varios años que se le cayó a Silvano y sus Palmeros, cuando la S. D. Éibar subió a Primera y ahí lleva tres temporadas seguidas y la temporada pasada vimos que subió a Primera un club tan modesto (y ejemplar) como el C. D. Leganés. Sí, durante la temporada pasada, la más vergonzosa de la historia de la Deportiva (sólo hubo un hecho peor: el escándalo de la famosa caja de puros para intentar amañar un partido hace muchos años), hubo de todo: empezó con el caso Sobrino, donde se comprobó una vez más la incapacidad de los directivos y dirección deportiva (si al final se obtuvo una importante suma de dinero fue por la intervención del Real Madrid, sino se habrían conformado con la primera cifra que ofreció el City), siguió con los insultos en rueda de prensa del Panadero a la “masa social” del club por tener a Yuri como ídolo (en un club decente, el presidente habría obligado a ese impresentable a pedir disculpas públicas a “su” afición), continuó con el deleznable comportamiento del club en el caso Adán (llegando incluso a ordenarle sacar sus pertenencias de la taquilla para forzarle a firmar un contrato) que aún dividió más a la plantilla, formada por un grupo de mercenarios, muchos de ellos extranjeros y otros enchufados del Panadero, como Heidi (Pavón) o Madero (Melero), siguió con la nefasta gestión de la eliminatoria de Copa contra el Éibar (no se aceptó la prima reclamada por pasar la eliminatoria y ya vimos lo que ocurrió en el partido de vuelta), no cesar a tiempo al Panaka pese a ser evidente que la plantilla no estaba con ese mamporrero y déspota, despedirlo sin haber buscado antes posibles sustitutos y tras perder 7 partidos seguidos, contactar con un entrenador para luego decirle que esperase a ver cómo lo hacía el Dúo Dinámico (Nistalín y Trepagato), volver a buscarle para encontrar su negativa y tener que rescatar a Don Calixto (Fabri) de un viaje del Imserso, cesar al gallego tras una fuerte discusión con parte de la plantilla al día siguiente de perder en Leganés (provocada y auspiciada por el Trepagato), volver a darle el equipo al Dúo Dinámico para que hiciese peores números que Don Calixto y consumar el descenso contra el Girona, y sin olvidarnos de la genialidad de adelantarle el sueldo pendiente a Dmytro, lo que propició que el ucraniano (el jugador con la ficha más alta de la plantilla) también adelantase sus inmerecidas vacaciones. Pero lo más grave de toda esta lista de despropósitos fue la salida de Yuri del equipo y su sustitución por Hume. Este asunto fue gestionado directamente por Silvano (aunque en realidad todo lo que se hace en el club debe contar con su visto bueno) y fue la puntilla que nos llevó al descenso. No conviene olvidar que Yuri se machó empujado por el impresentable del Panaka, pues hace dos temporadas tuvo ofertas de equipos de la Primera española, como el Málaga, y siguió pese a la gran tentación de jugar en Primera, siendo una oferta mucho más atractiva que irse a un club de la Segunda Liga China y con al menos tanto sueldo como el ofrecido por los chinos. Tampoco conviene olvidar que esa oferta llegó a principios de enero (por ello, Yuri apenas jugó en enero, sólo en el segundo tiempo en Elche), es decir, con tiempo suficiente para buscarle un sustituto de garantías. Pese a ello y a disponer de dinero más que suficiente (al menos 300.000 euros para fichar a un delantero top para media temporada, 2000.000 € que pagó Yuri y otros 100.000 € del ahorro de la media ficha de Yuri) sólo buscaron como sustituto a Carlos Castro, del Sporting (hasta entonces, inédito en la faceta goleadora y sin apenas contar para Abelardo) y como falló su plan A (el único) al final tuvieron que perpetrar la chapuza de traer a Hume, jugador muy limitado y que además estaba de vacaciones, conociendo todos su rendimiento: 0 goles; mientras tanto, la Llagostera fichó al cierre del mercado a Natalio, delantero contrastado que metió 9 goles en los cuatro meses que jugó en el club catalán. Con esos goles o incluso menos no se habría descendido. Resultó muy patético el ataque con el que terminamos en el último partido de Segunda contra el Girona: Berrocal, Jebor y Hume, ¡¡vaya tridente!! Silvano y sus Palmeros complacientes llevarán para siempre marcados a fuego la operación Yuri-Hume.
Una vez descendidos a Segunda B, asistimos asombrados cómo seguían en el club todos los responsables del desaguisado, ¿desde cuándo los causantes del problema forman parte de la solución al mismo? Tan solo no continúa Carlos Lasheras, aunque no ha habido ni un triste comunicado del club anunciando que no seguía el Director Deportivo, al que se le fichó para hacer de parapeto, pues no se le hizo caso en casi ninguna de sus recomendaciones deportivas (aunque también es cierto que siempre le quedó la digna opción de dimitir). Sin embargo, Nistalín ha vuelto a ocupar el cargo de Director Deportivo y el Trepagato (que parece imprescindible) los cargos de Secretario Técnico y segundo entrenador; además, también siguen Manolo Santos (otro que parce un funcionario) y el médico, cuyos resultados son lamentables, como volvemos a comprobar con la lesión de Núñez.
Como entrenador ficharon a Manolo Herrero, no es mal técnico pero le falta el carácter adecuado para armar un equipo campeón y que ascienda por la vía rápida esta misma temporada. Prevaleció más el ser una persona dócil y con poca personalidad, manejable por el Dúo Dinámico. Había mejores opciones, como Tevenet y José Manuel Aira.
En cuanto a la plantilla, se ficharon buenos jugadores, pero no refleja el presupuesto disponible, el más alto de toda la categoría (más de 3 millones de euros, pues debe recordarse que la Deportiva ha recibido más ayudas a fondo perdido de la LFP que los otros tres equipos descendidos por haber estado cuatro años en Segunda, frente a los dos años de Albacete y Llagostera y un año del Bilbao Athletic, y que el Manchester City debe abonar 220.000 euros por la cesión de Sobrino al Alavés); además, se trata de una plantilla descompensada y corta (a falta de 2 días para el cierre del mercado), carente de un delantero centro y extremos que marquen las diferencias en la categoría. Como no hubo un trabajo previo, se ha fichado deprisa y corriendo, con la improvisación que caracteriza a este club últimamente. En el partido del viernes pasado ya se pudo comprobar que lo de de Izarra (con un presupuesto 7 veces menor) no fue un accidente. Un gran presupuesto no garantiza un ascenso pero al menos debería proporcionar muchas más opciones para conseguirlo que los demás rivales y todo parece indicar que será una lotería.
Pero el club no sólo es un desastre por el aspecto deportivo, lo es también por el estado de ánimo de su masa social, por los suelos actualmente. Tras un bochornoso descenso, la afición esperaba un golpe en la mesa de Silvano y que aprovechase para reordenar el club y relanzarlo ante el fracaso del Dúo Dinámico, Manolo Santos y demás; pues no, la vida sigue igual y la chapuza, la improvisación y el amiguismo campan a sus anchas en un club estancado y sin un mínimo de profesionalidad. La falta de actitud que se vio a los jugadores el viernes pasado frente a los paletos de León es el fiel reflejo de los actuales dirigentes, más preocupados de salir en las fotos con Lidia Valentín y de compadrear en el palco con los politicastros de turno que de trabajar en un proyecto serio e ilusionante. No se merecen la afición que tienen, con unos 4.500 abonados en la actualidad, demostrando una fidelidad a los colores y un sentimiento del que ya carecen Silvano y sus acólitos, cuyas preocupaciones en la actualidad son sus negocios particulares, buscar contactos e influencias para sus empresas y estar en la Federación Española de Fútbol a la sombra de un personaje tan siniestro como Villar.
Hablando de afición, resulta patético ver el estado de descomposición que presenta la Federación de Peñas y la marginalidad de una peña como el Frente Norte, no puede ser que la peña con mayor animación de la Deportiva (mención destacada también para la Peña Hijos de Obélix) camine de espaldas al club, no comparto al 100% todo lo que hace Frente Norte pero me duele que el club (especialmente Eduardo) les ponga todos los obstáculos posibles a su animación en El Toralín, aspecto muy importante.
He mencionado a Eduardo, director general y consejero-delegado del club, que es el fiel reflejo del club en la actualidad: antipático, engreído y prepotente, dando una imagen penosa del club en sus comparecencias públicas, además de dejar mucho que desear en su gestión, con sonados fracasos, como en el caso Nano y otros futbolistas que han incumplido su contrato prácticamente a coste cero.
De los servicios médicos mejor no hablar, las lesiones en este equipo tardan en curarse el doble o el triple que en otros equipos, las intervenciones quirúrgicas suelen resultar un fracaso, casi todas las temporadas tenemos un cojo y existe ya una larga lista de futbolistas que se han retirado del fútbol por lesiones: Rubén Vega, Óscar de Paula, Hélder Rosario, Saúl y quizás Dani Suárez y Pablo Infante.
La política de comunicación del club siempre fue de un oscurantismo total, ya sea de cifras económicas, contratación, recaudación, etc., pero últimamente ha empeorado, cuando debería ser al contrario. El Community Manager del club es lamentable, apenas informa y cuando la hace es para perpetrar puro spam publicitario y tuitear mensajes de felicitación a otros equipos, de muy poco interés para el aficionado. Eso sí, ejecuta implacablemente su labor de censor, como alumno aventajado del inquisidor Tomás de Torquemada, y bloquea por Twitter a aficionados críticos.
Otros aspectos como las camisetas ponen de relieve el club en el que nos hemos convertido. Las sacan a la venta muy tarde, perdiendo muchas ventas durante los meses de verano, y encima a un precio muy elevado (57 €), sin tener en cuenta que ahora estamos en Segunda B y usando una marca de alto standing como es Nike, como si no existiesen otras marcas deportivas fuera de la citada marca americana o Adidas.
En fin, en este club nada funciona bien, no está bien ni el césped de El Toralín a estas alturas del año y en esta temporada nos interesa especialmente que esté en buenas condiciones porque seremos el equipo que proponga el fútbol frente a equipos que vengan a encerrarse. Y de los marcadores y bares de nuestro estadio, mejor no hablemos.
Para resumirlo, nos hemos convertido en un club como era la Cultural hace unos cuantos años (pero sin deudas), ejemplo de club antipático y displicente que tanto nos repugnaba frente a nuestra ilusión.
Para recuperar nuestras señas de identidad, ser un club humilde y trabajador pero a la vez ambicioso y amable, con ganas de hacer las cosas cada día mejor, para profesionalizar el club frente a la improvisación y las chapuzas, para fomentar la meritocracia frente al amiguismo, para defender los intereses del club frente todos y para alcanzar las mayores metas deportivas y sociales, sin imponernos límites, es absolutamente necesario que Silvano abandone inmediatamente la presidencia de la “Sociedad Deportiva Ponferradina, S.A.D.”, su tiempo en el club ya ha pasado, actualmente es un gran lastre para el presente y el futuro de la Deportiva; y si no quiere perder el poco respeto que le queda entre la afición deportivista, ni recibir el desprecio individual de cada aficionado por la calle y una pitada generalizada en El Toralín de una afición que el pasado viernes 26 de agosto sintió vergüenza de su equipo del alma, Silvano vete para tu casa ahora que aún estás a tiempo, sabes que acabarás marchando tarde o temprano, pero cada día que pase será con menos honor.
Adelante y arriba. Aúpa Deportiva!!